Entusiasmo integrador
Willi Kuhlbörsch se moviliza por
la inclusión en la sociedad.
Una conversación con su casero supuso el cambio para mejor. Tras su laringectomía total hace 25 años, Willi Kuhlbörsch creía que su intensa práctica deportiva, fútbol y natación, se había acabado para siempre. Su casero le habló entonces de un equipo de fútbol aficionado, en el que le permitieron jugar sin complicaciones. No hubo temor al contacto ni reservas. Desde entonces, Willi está decididamente comprometido con la inclusión, y no solo en el deporte.
En el momento de su diagnóstico, en 1999, Willi Kuhlbörsch tenía 38 años y la enfermedad laríngea le resultó totalmente abrumadora: «Estaba en la cima de mi vida, tanto profesional como privada, y de la noche a la mañana caí en picado hasta el fondo. Se te pasan tantas preguntas por la cabeza, mezcladas con rabia, tristeza y, sobre todo, impotencia.» Además, al cabo de ya dos años de la operación seguía sin tener la voz rehabilitada. En última instancia, esto significó que ya no podía ejercer su profesión de terapeuta. Incluso el deporte que era tan importante para él, parecía imposible. Pero en rehabilitación aprendió a nadar con el dispositivo de terapia acuática, una mejora significativa que le infundió valor. Entonces a Willi le seguía faltando el «chute deportivo», cosa que comentó con su casero y le llevó al grupo de fútbol aficionado. «Cuando al fin funcionó, fue fantástico volver a correr, jugar y cometer faltas como en los viejos tiempos», dice Willi, entusiasmado. En aquel momento, para él era importante no recibir ningún trato especial por sus limitaciones físicas.
Su actividad como entrenador es muy importante para él
Willi lleva 15 años entrenando grupos deportivos en su tiempo libre. Continuó esta labor incluso después de la laringectomía. Empezó a entrenar a atletas discapacitados y creó un grupo de hockey y fútbol sala. Cuando la colaboración con la asociación se vino abajo, de entrada, se planteó dejarlo todo. Sin embargo, al cabo de un tiempo, algunos jugadores del grupo de hockey le pidieron que los entrenara. Sin contar con el apoyo de una asociación, las necesidades organizativas y puramente prácticas no son tan fáciles de cubrir. Pero lo consiguieron, aunando esfuerzos y con la ayuda externa de «personas encantadoras y patrocinadores», y fundaron su propia asociación, la «Inklusion Sport Gruppe Emmental», en 2024. Juntos participan en torneos de los Special Olympics.
El tema de la inclusión pasa a primer plano
Aparte del deporte, la labor de Willi Kuhlbörsch abarca otros ámbitos. Acompaña regularmente a personas con limitaciones cerebrales en sus vacaciones. En su opinión, esa clase de apoyo deberían prestarlo muchas más personas. De hecho, habría muchas oportunidades de contribuir a la integración activa de las personas con discapacidad. «Eso es exactamente lo que me gustaría ver hacer a toda la sociedad, porque todo el mundo puede hacer algo.» Por ejemplo, el año pasado se buscaron muchos ayudantes y asistentes para los Special Olympics World Games en Berlín, que apoyaran a los atletas discapacitados in situ. También se buscan ayudantes y monitores para las clases de deporte inclusivas. Para ello existen incluso programas especiales de formación que conducen a la obtención de la licencia de entrenador en deportes para discapacitados. Al abordar este tema en la conversación, Willi Kuhlbörsch se muestra en plena forma y rebosante de ideas: habría que eliminar las trabas burocráticas y abrir más la puerta al voluntariado en este ámbito. Los colegios o las asociaciones podrían ofrecer regularmente clases de deportes mixtos inclusivos. Podrían organizarse seminarios de deporte inclusivo o campamentos de esquí tanto a nivel federal como estatal. ¿O qué tal si las aseguradoras médicas prestaran apoyo financiero, quizá mediante sistemas de primas? Nos cuenta que su grupo de deporte inclusivo ha realizado recientemente cuatro sesiones de entrenamiento con confirmandos, alumnos sin discapacidad. «¡Eso fue genial! Podías ver cómo se rompían progresivamente barreras.»
Respeto en el deporte
Dirigimos la conversación hacia el tema del respeto, con el deseo de que nos describa cómo se manifiesta en el deporte. Para Willi Kuhlbörsch es importante que no haya envidias entre los participantes. Reconocer y honrar la actuación de los demás sin criticarlos y echándoles siempre una mano. Valora mucho el juego limpio en su propio grupo deportivo. «Con el tiempo se han establecido procesos automáticos que no dejan a nadie al margen. Todo el mundo se siente parte de algo, sin ser un extraño, y eso es exactamente lo que significa para mí el respeto en el deporte.» Por desgracia, según Willi, no es algo que acostumbre a verse en el deporte profesional. Al final de la charla, invitamos a l Sr. Kuhlbörsch a transmitir un mensaje a otras personas en situaciones similares. Según él, por lo general, las personas discapacitadas pueden hacer mucho más de lo que se les cree capaces, e incluso de más de lo que se dicen a sí mismas. Dice pensativo: «Cada día vemos como los sueños se convierten en alegría de vivir. Y me gustaría recomendarlo a otros pacientes: Nunca te desanimes y lucha por tu sueño.»
Wilfried Kuhlbörsch, 63 años
En su primera visita a las antiguas instalaciones de Andreas Fahl Medizintechnik-Vertrieb GmbH, hace 25 años, Andreas Fahl le saludó por casualidad en el pasillo con las palabras: «¿Va todo bien?». Willi recuerda con cariño este amistoso saludo. No siempre encuentra la misma amabilidad en la vida cotidiana. Pero reconoce un cambio positivo en la aceptación social de las personas con discapacidad en los últimos años, por ejemplo, en la amplia cobertura de los Juegos Paralímpicos y el respetuoso entusiasmo de los espectadores.


